miércoles, 9 de julio de 2014

TODO HIJO ES PADRE DE LA MUERTE DE SU PADRE




"Hay una ruptura en la historia de la familia, donde las edades se acumulan y se superponen y el orden natural no tiene sentido: es cuando el hijo se convierte en el padre de su padre.

Es cuando el padre se hace mayor y comienza a trotar como si estuviera dentro de la niebla. Lento, lento, impreciso.

Es cuando uno de los padres que te tomó con fuerza de la mano cuando eras pequeño ya no quiere estar solo. Es cuando el padre, una vez firme e insuperable, se debilita y toma aliento dos veces antes de levantarse de su lugar.

Es cuando el padre, que en otro tiempo había mandado y ordenado, hoy solo suspira, solo gime, y busca dónde está la puerta y la ventana - todo corredor ahora está lejos.

Es cuando uno de los padres antes dispuesto y trabajador fracasa en ponerse su propia ropa y no recuerda sus medicamentos.

Y nosotros, como hijos, no haremos otra cosa sino aceptar que somos responsables de esa vida. Aquella vida que nos engendró depende de nuestra vida para morir en paz.

Todo hijo es el padre de la muerte de su padre.

Tal vez la vejez del padre y de la madre es curiosamente el último embarazo. Nuestra última enseñanza. Una oportunidad para devolver los cuidados y el amor que nos han dado por décadas.

Y así como adaptamos nuestra casa para cuidar de nuestros bebés, bloqueando tomas de luz y poniendo corralitos, ahora vamos a cambiar la distribución de los muebles para nuestros padres.

La primera transformación ocurre en el cuarto de baño.

Seremos los padres de nuestros padres los que ahora pondremos una barra en la regadera.
La barra es emblemática. La barra es simbólica. La barra es inaugurar el “destemplamiento de las aguas”.

Porque la ducha, simple y refrescante, ahora es una tempestad para los viejos pies de nuestros protectores. No podemos dejarlos ningún momento.

La casa de quien cuida de sus padres tendrá abrazaderas por las paredes. Y nuestros brazos se extenderán en forma de barandillas.
Envejecer es caminar sosteniéndose de los objetos, envejecer es incluso subir escaleras sin escalones.
Seremos extraños en nuestra propia casa. Observaremos cada detalle con miedo y desconocimiento, con duda y preocupación. Seremos arquitectos, diseñadores, ingenieros frustrados. 

¿Cómo no previmos que nuestros padres se enfermarían y necesitarían de nosotros?

Nos lamentaremos de los sofás, las estatuas y la escalera de caracol. Lamentaremos todos los obstáculos y la alfombra.

FELIZ EL HIJO QUE ES EL PADRE DE SU PADRE ANTES DE SU MUERTE, Y POBRE DEL HIJO QUE APARECE SÓLO EN EL FUNERAL Y NO SE DESPIDE UN POCO CADA DÍA.

Mi amigo Joseph Klein acompañó a su padre hasta sus últimos minutos.

En el hospital, la enfermera hacía la maniobra para moverlo de la cama a la camilla, tratando de cambiar las sábanas cuando Joe gritó desde su asiento:

- Deja que te ayude.

Reunió fuerzas y tomó por primera a su padre en su regazo.

Colocó la cara de su padre contra su pecho.

Acomodó en sus hombros a su padre consumido por el cáncer: pequeño, arrugado, frágil, tembloroso.

Se quedó abrazándolo por un buen tiempo, el tiempo equivalente a su infancia, el tiempo equivalente a su adolescencia, un buen tiempo, un tiempo interminable.

Meciendo a su padre de un lado al otro.

Acariciando a su padre.

Calmado el su padre.

Y decía en voz baja:

- Estoy aquí, estoy aquí, papá!

Lo que un padre quiere oír al final de su vida es que su hijo está ahí".


(Fabrício Carpinejar "Todo filho é pai da morte de seu pai" versión al español Zorelly Pedroza)

lunes, 23 de junio de 2014

LA TAREA DE SER PADRE



Estaba programado ya el servicio de mantenimiento al auto de mamá aquel día. Por la mañana, entonces, sería difícil que mamá llevara a su pequeña hija de 7 años a la escuela y, en consecuencia, el papá cambiaría su rutina para llevar al colegio a la pequeña Mónica. 
Sentado al borde de su cama, papá le comenta a su pequeña que le va a pedir un favor: levantarse aún más temprano para salir de casa antes de las 7 de la mañana, lo cual resultó raro para todos. Sin más explicación y depositando un voto de confianza, la pequeña acepto estar lista muy temprano. Aunque le pregunto varias veces, su papa decidió que el motivo fuera una sorpresa.

Por la mañana no se vivía la situación más cómoda cuando la mama debía arreglar a la niña 40 minutos antes, ni el papa debía levantarse y vestir desde las 6:45, pero le entusiasmaba tanto la razón que de alguna forma lograron salir de casa temprano.

COMIENZA EL DIA…

A poca distancia papá detuvo su auto en una cafetería que aún se encontraba cerrada y que a los pocos minutos abrió sus puertas. Eran exactamente las 7 de la mañana. Pidieron una mesa para dos y desde hacía varios minutos el rostro de Mónica mostraba un destello de luz y la sonrisa del papá se dejó ver por consiguiente.

Tomaron asiento, ordenaron unos molletes y los minutos transcurrieron. Mónica estaba irreconocible, su conversación y modales eran asombrosos, como si hubiera crecido tres años en un instante. La charla entre ambos fue de la más amena. Salieron 45 minutos después apenas a tiempo para llegar puntualmente al colegio y empezar el día, un día que había marcado una diferencia en la vida de ambos.

CRECIMIENTO Y COMPORTAMIENTO.

Desde que llego a la escuela Mónica no dejo de compartir su experiencia, con sus maestras, con su mamá al llegar a casa y, como era de esperarse, cuando el papá volvió de la oficina al final del día, la niña lo abrazo con una inmensa sonrisa y le pidió volverlo a hacer al día siguiente. Desde entonces, dos veces a la semana se levantan antes de sonar el despertador y partían prácticamente antes del amanecer. La pequeña se convirtió en cliente frecuente de aquel restaurante y, durante años, aquellos momentos en los que el papá y su hija charlaban amenamente y compartían el desayuno se convirtieron en una de las más encantadoras memorias de su vida para ambos.

SOLO 45 MINUTOS.

Calidad, no cantidad, nos dicen los expertos. También lo dicen la experiencia y los ejemplos, aunque a veces no sabemos un cómo hacerlo. Es más un común denominador en la humanidad es que a nadie le enseñas a ser padre, iniciamos esa aventura sin un instructivo, sin un manual de procedimientos o capacitación alguna por absurdo que parezca, y decimos que es absurdo porque, si prácticamente la totalidad de los hombres acabaran siendo padres, resulta inexplicable que nadie nos diga cómo hacerlo, ¿no es así?

LA RESPONSABILIDAD MÁS GRANDE.

Con el simple hecho de traer al mundo a un hijo, los padres tenemos el compromiso moral de formarlos y educarlos. Ese proceso de formación que, querámoslo o no, es nuestra obligación, es ejecutada por cada uno de nosotros de manera única y singular. En el proceso de ser padres vamos aprendiendo sobre la marcha, tal vez cometiendo los mismos errores que en algún momento cometieron nuestros padres con nosotros y que probablemente ni cuenta nos dimos. Pero, de una u otra forma, siempre procuramos e incluso estamos convencidos de estar tomando la mejor decisión para cada situación que se nos presenta. Después de todo, nadie hace algo sabiendo que está equivocado. En el proceso formativo de nuestros hijos tomamos decisiones respecto a lo que deben hacer o ser para crecer con bien, incluso con la ilusión de verlos crecer mejor que nosotros mismos.

EL EJEMPLO, EL MEJOR REFLEJO.

En el proceso formativo adquirimos una buena práctica en dar órdenes y recitar regaños, aun en cosas que nosotros mismo hicimos a la misma edad. Aparentemente, lo que para nosotros fue una práctica común ahora se ha convertido en algo prohibido para nuestros pequeños. Está comprobado que, en materia de educación, lo que nuestros hijos realmente aprenden y adoptan de lo que decimos es una parte insignificante contra aquello que ellos aprenden de nuestro ejemplo. Llegamos a ser incluso incongruentes cuando les pedimos que siempre nos hablen con la verdad y nos escuchan con frecuencia mentir; les pedimos ser respetuosos pero nos oyen hablar y criticar a otras personas; queremos que se comporten de manera educada pero vociferamos mil maldiciones. Entonces, ¿Qué hace a una persona ser un buen padre?, si literalmente no sabemos ser padres porque nadie nos lo enseño y si además de eso lo que decimos realmente no tiene tanta trascendencia. ¿Por qué hay buenos y malos padres?

PAPELES PARA CADA UNO.

El secreto radica en nuestro desarrollo y en el nivel de conciencia y responsabilidad que tomemos en la función de ser padres y, en consecuencia, de nuestras acciones. Suena abrumador. Pero significa que, quien no es una persona del todo, seguramente será un mal padre, ya que es aquel a quien no le ha caído el veinte que el destino de sus hijos en sus primeros años de vida son una responsabilidad real e irrenunciable. 

Alguna de las practicas que nos puede hacer fallar en ser buenos padres es cuando no nos damos cuenta que si involucramos a nuestros hijos en cuestiones de adulto será una irresponsabilidad grave; que dar un ejemplo negativo es educarlos de forma dañina; que pedirles ayuda y comprensión cuando son pequeños es una carga que a ellos no les corresponde soportar. 

Por si fuera poco, quien lo hace está plenamente convencido de que eso es más que suficiente. Una nueva modalidad de paternidad errónea que se da con frecuencia en nuestra generación es también el padre abandona su papel de guía, autoridad y formador, y se hace cuate de su hijo, solamente un camarada que cree que al llevarse bien entre ellos las cosas marcharan perfectas. No es lo mismo ser buen padre, que ser un padre bueno.

“…UNA DE LAS FALLAS MAS FRECUENTES
EN LA TAREA DE SER BUENOS PADRES ES
CUANDO CREEMOS QUE NUESTROS HIJOS
NO NECESITAN NUESTRA PRESENCIA PARA
CRECER Y QUE SERA SUFICIENTE CON PAGAR
LA ESCUELA, JUGUETES Y COMIDA”. TODOS SON UNO MISMO”.

El psicoterapeuta Bert Hellinger, creador de las famosas “constelaciones familiares”, es seguramente uno de los especialistas en psicología familiar más exitosos en cuanto a resultados. Los métodos que ha desarrollado para mejorar las relaciones familiares han trascendido a prácticamente todos los países y culturas occidentales. Partiendo del principio “sistémico”, analiza a la familia como un sistema cerrado, en el cual cada uno de sus miembros juega un papel específico, y en el que el éxito para lograr una relación familiar sana consiste en que cada uno de sus miembros cumpla con su función. 

Para entenderlo mejor, hagamos una analogía con el cuerpo humano. Imaginemos que todo el cuerpo humano es la familia y que cada uno de sus órganos vitales es uno de los miembros: el papá es el cerebro, la mamá el corazón, el hijo mayor el hígado, la hija el estómago y finalmente un pequeñín es los pulmones. Cada uno de ellos tiene una función específica, cada uno debe cumplir su función y únicamente su función. Si dejara de hacerlo, el resto del sistema entrara en crisis. 

Cuando uno de sus miembros tiene una función específica en diferentes etapas de su vida: el bebé debe concentrarse en crecer y aprender; una pequeña de 7 u 8 años debe asistir al colegio, jugar y aprender normas básicas de comportamiento; por su parte, un joven de 13 o 14 años tiene compromisos más serios en las tareas de la escuela; además debe practicar algún deporte y ayudar a ciertas labores en el hogar; no se diga de aquellas funciones de la madre y el padre, en quienes recae por supuesto la responsabilidad de todo el sistema.
Estas funciones cambiaran con el tiempo, en la medida que sus miembros crezcan y sus funciones se amplíen.
“EL SISTEMA COMPLETO SE ENFERMA
SI TAN SOLO UNO DE SUS COMPONENTES
DEJA DE HACER LO QUE DEBE DE HACER”.
EL GRAN SECRETO”.

En la medida en que cada uno de los miembros del sistema cumpla con su función, la familia completa estará sana y funcionalmente armónica. 

Véalo de esta forma: el simple hecho de tomar acciones y querer ser un mejor padre es un gran principio, es un acto de amor, algo de lo que nuestra sociedad adolece frecuentemente. Hacer algo por usted y su familia es un ejemplo para todos. Al ser buen padre, todos ganan. La armonía familiar es inclusive un factor positivo en el desempeño laboral de los padres y del educativo en los hijos; es un factor de crecimiento y superación para todos sus miembros; es un buen promotor de salud física y un generador de bienestar aun en tiempos complicados: es el campo ideal donde puede florecer el amor. Usted, como cabeza de familia, tiene una responsabilidad que al final del camino es una bendición. Será el guía impulsor del desarrollo personal de mejores seres humanos, ciudadanos e integrantes de una sociedad sana.


EL CAMINO PARA SER UN BUEN PADRE.

Si aparentemente son muy claras las razones por las cuales alguien puede ser un mal padre, seguramente en el camino para ser un buen padre deben ser clarísimas, tanto como para pensar en una lista de tareas, pasos simples y claros que, si los cumplimos, las probabilidades de que nuestra familia goce de un buen líder formativo que verdaderamente nutra e impulse el crecimiento en armonía son enormes.

1.- CONCIENCIA: identifique y este consciente de lo que significa ser padre y criar un hijo seguramente dirá que sí, porque es un hecho que es un padre biológico, pero analicemos nuestro interior y veamos si realmente estamos haciendo todo lo que debe hacer un padre por sus hijos.

2.- AUTOEVALUACIÓN: Ahora analice si como persona es íntegro y vive la vida desde una plataforma de valores y estabilidad. Difícilmente podrá enseñar lo que no es, o compartir lo que no tiene. Decida que está dispuesto a dar.

3.- DIAGNOSTICO: Evalué el interior de la familia:¿todos son felices?, ¿los niños se relacionan bien con amigos y familia?, ¿a mamá le gusta lo que hace?, ¿papá está satisfecho con su trabajo y es suficiente para la manutención del hogar? Hable con ellos, pregúnteles, involúcrese en su bienestar, recuerde que los problemas de su familia son su problema.

4.- PLAN DE ACCIÓN: Corrija el rumbo, haga un plan específico y póngale fecha. Si para ese proceso usted defina cree necesitar ayuda. Recuerde que este es un sistema y todos los miembros deben funcionar correctamente.

5.- COMPROMISO: Tome un compromiso con el resultado, haga todo lo que deba hacer y no busque pretextos, ataque el problema con rigor y disciplina hasta ver los resultados. Usted no necesita que los otros cambien su forma de ser o actuar. Si usted altera sus acciones y corrige el rumbo, es casi una garantía que vera resultados en el corto plazo.

6.- VUELVA AL PASO 1: El trabajo de superación y crecimiento personal y familiar no es una tarea con una meta determinada o un final definido, la vida es un constante cambio y, cuando ya tenía todo en control, alguno de sus hijos entra a la adolescencia, nace un nuevo miembro o usted cambia de trabajo. Cualquier cambio por simple que parezca, afecta las responsabilidades y roles dentro de la familia, altera el sistema y por consiguiente debe repetir el proceso.

Gracias amigo 

Edgar Ivan Ortiz Diaz 

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por publicarlo y compartirlo 

Cecilio Luna Salazar
Vinculación AEPAF Sonora.

 

martes, 27 de mayo de 2014

SABIDURÍA DE VIEJA...




SABIDURÍA DE VIEJA...

"Mira, mija, pa´que dejes de andar quejándote, te voy a dar unas cuantas sugerencias pa' que vivas bien, y no nomás sobrevivas...

¡Mírame a mí, estoy en la flor de la vida y me sigo riendo!

1.- Agradece por todo

No te quejes, dale gracias a Dios que estás, que sigues, y que vives, no más piensa que a otra bola de gente ya se la llevó...¡la vida!

2.- Cuando puedas comer... come,

Cuando puedas dormir... duerme,

Cuando puedas disfrutar... disfruta,

Cuando puedas trabajar....trabaja, y si aún puedes, échate unos traguitos, juega con los hijos, haz el amor o ponte a silbar, a cantar en la ducha, y dá gracias a Dios porque tienes Salud.
No te la pases quejando,

¡¡ayyy si hubieraaaa!, ¡¡ayyy les di! ...¡ayyy si tuviera... ¡cuánto sacrificio!, ¡no mijita, altas y bajas siempre han habido y siempre habrán!

3.- Si en la noche no puedes dormir,

Sí estás vuelta y vuelta en la cama,

Pos' párate y ponte a hacer algo, arregla un cajón, plancha tu blusa pa mañana, ponte a leer, porque si te quedas acostada con los ojos abiertos...

¡Vas pensar puras huevadas!

Y lo pior es que te paras y las haces...

Ya de por sí......

4.- Los problemas grandotes, esos que son del mundo, y que se oyen en la televisión, que sí se está calentando el planeta, que sí a tal país ya se le llevaron los dineros, que si los narcos.....

¿Esos mija?, mándalos a la m........

¡¡No los vas a arreglar tú!

Luego ni les entiendes, ¡no te hagas bolas!

Deja que los que pueden, los arreglen.

Pero tú... ocúpate de los que se ven más chiquitos, esos que sí están en tus manos.
Despabílate, aunque sea a ratos, atiende esos, los demás ¡¡a la p…. madre!!

5.- Si te dan... agarra todo lo que te den.

Agárralo, aprovéchalo, así sea un beso o una pendejadita,

Porque uno vive pensando, que las cosas las genera uno, pero no sabes de qué forma te llegan...

¡Así que tú agarra y no te acobardes!

6.- ¡Ahhh! pero eso sí..

¡No agarres lo que no es tuyo!

Ni la bicicleta, ni la bolsa, ni el dinero, ni al marido o amante de otra, lo ajeno respétalo, es de otra, cada quien tiene lo suyo, ¡lo que se gana y lo que se merece!

7.- Lo que hagas

Hazlo con ganas, con muchas ganas y mucho gusto, y hazlo bien o no lo hagas
y déjate de pendejadas, olvídate de las envidias, tú ...a lo tuyo porque no sabes cuánto vales...

8.- Cuídate de las cabronas y aléjate de las pendejas, fíjate bien como son ....porque ¡¡hay malvadas!, conócelas y nunca seas como ellas..

Ayuda y escucha a tus amigas, no hables mal de la gente, ní de las cabronas, ni de las pendejas, sé orgullosa, pero no seas arrogante ni prepotente.

Sé humilde, no agachada;

Sé valiente, no imprudente.

Cuando ganes, sonríe, cuando pierdas, no armes un escándalo, y si te da la gana... llora.

9.- Nunca te preocupes por lo que no tienes, por lo que no puedes comprar,

Cuántas cabronas que tienen todo el dinero del mundo están en la cárcel, enfermas de la cabeza, o guardadas en un hospital, asustadas e inseguras, o tienen un marido pendejo, no son felices, no saben comunicarse, no tienen una familia como la tuya.

Tú tienes algo más valioso que es.... tu gente y tu salud.

10.- Manda a la mierda la Muerte

Que sea ella la que se preocupe por no poderte llevar,

y no seas tú la que se preocupe porque ya te va a llevar!

¿Así?, ¿o más claro?

Y, por último, mijita, si la vida te dá limones ...

¡¡ Qué limonada, ni qué mierda!!

'' TU PIDE TEQUILA Y SAL''



(Autor Desconocido)

domingo, 11 de mayo de 2014

Feliz día de las Madres



Cuando yo me vaya, no quiero que llores, quédate en silencio, sin decir palabras, y vive recuerdos, reconforta el alma.

Cuando yo me duerma, respeta mi sueño, por algo me duermo; por algo me he ido.

Si sientes mi ausencia, no pronuncies nada, y casi en el aire, con paso muy fino, búscame en mi casa, búscame en mis libros, búscame en mis cartas, y entre los papeles que he escrito apurado.

Ponte mis camisas, mi sweater, mi saco y puedes usar todos mis zapatos. Te presto mi cuarto, mi almohada, mi cama, y cuando haga frío, ponte mis bufandas.

Te puedes comer todo el chocolate y beberte el vino que dejé guardado. Escucha ese tema que a mí me gustaba, usa mi perfume y riega mis plantas.


Si tapan mi cuerpo, no me tengas lástima, corre hacia el espacio, libera tu alma, palpa la poesía, la música, el canto y deja que el viento juegue con tu cara. Besa bien la tierra, toma toda el agua y aprende el idioma vivo de los pájaros.


Si me extrañas mucho, disimula el acto, búscame en los niños, el café, la radio y en el sitio ése donde me ocultaba.


No pronuncies nunca la palabra muerte. A veces es más triste vivir olvidado que morir mil veces y ser recordado.


Cuando yo me duerma, no me lleves flores a una tumba amarga, grita con la fuerza de toda tu entraña que el mundo está vivo y sigue su marcha.


La llama encendida no se va a apagar por el simple hecho de que no esté más.


Los hombres que “viven” no se mueren nunca, se duermen de a ratos, de a ratos pequeños, y el sueño infinito es sólo una excusa.


Cuando yo me vaya, extiende tu mano, y estarás conmigo sellada en contacto, y aunque no me veas, y aunque no me palpes, sabrás que por siempre estaré a tu lado.


Entonces, un día, sonriente y vibrante, sabrás que volví para no marcharme. ——


Feliz dia a todas las madres,

Gracias compañero por publicarlo...los que pasamos por esto este día, sabemos lo que sentimos...
https://www.facebook.com/alejandro.jimenez.92167?fref=photo

jueves, 13 de marzo de 2014

Aplicando límites a los niños “decálogo”

 

Aplicando límites a los niños “decálogo”

No esperes que toda la educación llegue de los maestros en las escuelas y colegios, de nosotros padres también es responsabilidad de las buenas practicas del hombre en casa.

Cuando necesitamos decir a nuestros hijos que deben hacer algo y "ahora" (recoger los juguetes, irse a la cama, etc.), debemos tener en cuenta algunos consejos básicos:

1. Objetividad. Es frecuente escuchar en nosotros mismos y en otros padres expresiones como "Pórtate bien", "sé bueno", o "no hagas eso". Estas expresiones significan diferentes cosas para diferentes personas. Nuestros hijos nos entenderán mejor si marcamos nuestras normas de una forma más concreta. Un límite bien especificado con frases cortas y órdenes precisas suele ser claro para un niño. "Habla bajito en una biblioteca"; "da de comer al perro ahora"; "agarra mi mano para cruzar la calle" son algunos ejemplos de formas que pueden aumentar sustancialmente la relación de complicidad con tu hijo.

2. Opciones. En muchos casos, podemos dar a nuestros hijos una oportunidad limitada para decidir cómo cumplir sus "órdenes". La libertad de oportunidad hace que un niño sienta una sensación de poder y control, reduciendo las resistencias. Por ejemplo: "Es la hora del baño. ¿Te quieres duchar o prefieres bañarte?". "Es la hora de vestirse. ¿Quieres elegir un traje o lo hago yo? Esta es una forma más fácil y rápida de dar dos opciones a un niño para que haga exactamente lo que queremos.

3. Firmeza. En cuestiones realmente importantes, cuando existe una resistencia a la obediencia, nosotros necesitamos aplicar el límite con firmeza. Por ejemplo: "Vete a tu habitación ahora" o "¡Para!, los juguetes no son para tirar" son una muestra de ello. Los límites firmes se aplican mejor con un tono de voz seguro, sin gritos, y un gesto serio en el rostro. Los límites más suaves suponen que el niño tiene una opción de obedecer o no. Ejemplos de ligeros límites: "¿Por qué no te llevas los juguetes fuera de aquí?"; "Debes hacer las tareas de la escuela ahora"; " Vente a casa ahora, ¿vale?" o "Yo realmente deseo que te limpies". Esos límites son apropiados para cuando se desea que el niño tome un cierto camino. De cualquier modo, para esas pocas obligaciones "debe estar hecho", serás mejor cómplice de tu hijo si aplicas un firme mandato. La firmeza está entre lo ligero y lo autoritario.

4. Acentúa lo positivo. Los niños son más receptivos al "hacer" lo que se les ordena cuando reciben refuerzos positivos. Algunas represiones directas como el "no" o "para" dicen a un niño que es inaceptable su actuación, pero no explica qué comportamiento es el apropiado. En general, es mejor decir a un niño lo que debe hacer ("Habla bajo") antes de lo que no debe hacer ("No grites"). Los padres autoritarios tienden a dar más órdenes y a decir "no", mientras los demás suelen cambiar las órdenes por las frases claras que comienzan con el verbo "hacer".

5. Guarda distancias. Cuando decimos "quiero que te vayas a la cama ahora mismo", estamos creando una lucha de poder personal con nuestros hijos. Una buena estrategia es hacer constar la regla de una forma impersonal. Por ejemplo: "Son las 8, hora de acostarse" y le enseñas el reloj. En este caso, algunos conflictos y sentimientos estarán entre el niño y el reloj.

6. Explica el porqué. Cuando un niño entiende el motivo de una regla como una forma de prevenir situaciones peligrosas para sí mismo y para otros, se sentirá más animado a obedecerla. De este modo, lo mejor cuando se aplica un límite, es explicar al niño porqué tiene que obedecer. Entendiendo la razón, los niños pueden desarrollar valores internos de conducta o comportamiento y crear su propia conciencia. Antes de dar una larga explicación que puede distraer a los niños, manifiesta la razón en pocas palabras. Por ejemplo: "No muerdas a las personas. Eso les hará daño"; "Si tiras los juguetes de otros niños, ellos se sentirán tristes porque les gustaría jugar aún con ellos".

7. Sugiere una alternativa. Siempre que apliques un límite al comportamiento de un niño, intenta indicar una alternativa aceptable. Sonará menos negativo y tu hijo se sentirá compensado. De este modo, puedes decir: "ese es mi pintalabios y no es para jugar. Aquí tienes un lápiz y papel para pintar". Otro ejemplo sería decir: "no te puedo dar un caramelo antes de la cena, pero te puedo dar un helado de chocolate después". Al ofrecerle alternativas, le estás enseñando que sus sentimientos y deseos son aceptables. Este es un camino de expresión más correcto.

8. Firmeza en el cumplimiento. Una regla puntual es esencial para una efectiva puesta en práctica del límite. Una rutina flexible (acostarse a las 8 una noche, a las 8 y media en la próxima, y a las 9 en otra noche) invita a una resistencia y se torna imposible de cumplir. Rutinas y reglas importantes en la familia deberían ser efectivas día tras día, aunque estés cansado o indispuesto. Si das a tu hijo la oportunidad de dar vueltas a sus reglas, ellos seguramente intentarán resistir.

9. Desaprueba la conducta, no al niño. Deja claro a tus hijos que tu desaprobación está relacionada con su comportamiento y no va directamente hacia ellos. No muestres rechazo hacia los niños. Antes de decir "eres malo", deberíamos decir "eso está mal hecho" (desaprobación de la conducta).


10. Controla las emociones. Los investigadores señalan que cuando los padres están muy enojados castigan más seriamente y son más propensos a ser verbalmente y/o físicamente abusivos con sus niños. Hay épocas en que necesitamos llevar con más calma la situación y contar hasta diez antes de reaccionar. La disciplina consiste básicamente en enseñar al niño cómo debe comportarse. No se puede enseñar con eficacia si somos extremamente emocionales. Delante de un mal comportamiento, lo mejor es contar un minuto con calma, y después preguntar con tranquilidad, "¿que ha sucedido aquí?". Todos los niños necesitan que sus padres establezcan las guías de consulta para el comportamiento aceptable. Cuanto más expertos nos hacemos en fijar los límites, mayor es la cooperación que recibiremos de nuestros niños y menor la necesidad de aplicar consecuencias desagradables para que se cumplan los límites. El resultado es una atmósfera casera más agradable para los padres y los hijos.

martes, 11 de marzo de 2014

BOLETA DE CALIFICACIONES.


BOLETA DE CALIFICACIONES.

Era miércoles, 8:00 a.m., llegué puntual a la escuela de mi hijo -“No olviden venir a la reunión de mañana, es obligatoria - fue lo que la maestra me había dicho un día antes.

-“¡Pues qué piensa esta maestra! ¿Cree que podemos disponer fácilmente del tiempo a la hora que ella diga? Si supiera lo importante que era la reunión que tenía a las 8:30.
De ella dependía un buen negocio y... ¡tuve que cancelarla!

Ahí estábamos todos, papás y mamás, la maestra empezó puntual, agradeció nuestra presencia y empezó a hablar. No recuerdo qué dijo, mi mente divagaba pensando cómo resolver ese negocio tan importante, ya me imaginaba comprando esa nueva televisión con el dinero que recibiría.

Juan Rodríguez!” -escuché a lo lejos -“¿No está el papá de Juan Rodríguez?”-Dijo la maestra.
“Sí aquí estoy”- contesté pasando al frente a recibir la boleta de mi hijo.

Regresé a mi lugar y me dispuse a verla. -“¿Para esto vine? ¿Qué es esto?” La boleta estaba llena de seises y sietes. Guardé las calificaciones inmediatamente, escondiéndola para que ninguna persona viera las porquerías de calificaciones que había obtenido mi hijo.

De regreso a casa aumentó más mi coraje a la vez que pensaba:

“Pero ¡si le doy todo! ¡Nada le falta! ¡Ahora sí le va a ir muy mal!” Llegue, entré a la casa, azoté la puerta y grité: -“¡Ven acá Juan!” Juan estaba en el patio y corrió a abrazarme. -“¡Papá!” 

-“¡Qué papá ni que nada!” Lo retiré de mí, me quité el cinturón y no sé cuantos azotes le di al mismo tiempo que decía lo que pensaba de él. “¡¡¡¡ Y te me vas a tu cuarto!!!”

-Terminé.

Juan se fue llorando, su cara estaba roja y su boca temblaba.

Mi esposa no dijo nada, sólo movió la cabeza negativamente y se metió a la cocina.
Cuando me fui a acostar, ya más tranquilo, mi esposa se acercó y entregándome la boleta de calificaciones de Juan, que estaba dentro de mi saco, me dijo:

-“Léele despacio y después toma una decisión...”. Al leerla, vi que decía: BOLETA DE CALIFICACIONES Calificando a papá:

Por el tiempo que tu papá te dedica a conversar contigo antes de dormir: 6

Por el tiempo que tu papá te dedica para jugar contigo: 6

Por el tiempo que tu papá te dedica para ayudarte en tus tareas: 6

Por el tiempo que tu papá te dedica saliendo de paseo con la familia 7

Por el tiempo que tu papá te dedica en contarte un cuento antes de dormir 6

Por el tiempo que tu papá te dedica en abrazarte y besarte 6

Por el tiempo que tu papá te dedica para ver la televisión contigo: 7

Por el tiempo que tu papá te dedica para escuchar tus dudas o problemas 6

Por el tiempo que tu papá te dedica para enseñarte cosas 7

Calificación promedio: 6.22

Los hijos habían calificado a sus papás. El mío me había puesto seis y sietes (sinceramente creo que me merecía cincos o menos) Me levanté y corrí a la recamará de mi hijo, lo abracé y lloré. Me hubiera gustado poder regresar el tiempo... 

pero eso era imposible. Juanito abrió sus ojos, aún estaban hinchados por las lágrimas, me sonrió, me abrazó y me dijo: 

-“¡Te quiero papito" Cerró sus ojos y se durmió.

¡Despertemos papas! Aprendamos a darle el valor adecuado aquello que es importante en la relación con nuestros hijos, ya que en gran parte, de ella depende el triunfo o fracaso en sus vidas.

¿Te has puesto a pensar que calificaciones te darían hoy tus hijos? 

Esmeráte por sacar buenas calificaciones...


Gracias 


jueves, 27 de febrero de 2014

VIVIR Y PERDONAR




“VIVIR Y PERDONAR”

Una mañana un joven recibió una llamada de su ex-novia, en la cual le decía…

“Yo también sentí lo mismo que tu anoche…Te espero dentro de una hora en el parque, junto al pequeño muelle del lago.”

Él puso el teléfono en su lugar y su impresión fue un poco aterradora, ya que un día antes había soñado a su ex novia, con la cual había quedado en malos términos y por rencores y orgullos ambos perdieron la comunicación de pareja y amistad.

Tomó una ducha, se arregló y pensó en decirles a sus amigos que ella le había llamado, pero prefirió dejarlo en privacidad… Total, era el momento para que ambos volvieran a cruzar palabras, ya que el orgullo no debe ser eterno, ni mucho menos un castigo en juicio….

El joven se dirigió al parque, se acercó al pequeño muelle y se sentó, observando y pensando que iba a pasar, qué le diría su ex novia? De qué iba hablar?

Miraba a la gente pasar y entre esa gente la vio, su ex novia se acercaba a él de forma misteriosa… la vio extraña, vestía totalmente diferente! No vestía sus ropas frecuentes, ahora vestía un vestido blanco, que hacía ver en su rostro una extraña palidez. Su mirada reflejaba una paz inmensa, lucía tan hermosa. Era como si destellara rayos de luz……

Vestía unos zapatos impecablemente limpios del mismo color del vestido…. El intentó decirle hola pero ella le dijo…

- “Caminemos….”

Ella comenzó la conversación….

- “He sabido que has estado triste y que has tenido muchos problemas…. Te he soñado llorando… te he escuchado gritar afuera de mi casa… Y no me acercaba a ti, debido a las circunstancias, debido a tontos orgullos. Yo sé que tú no querías saber nada de mí… Y no te culpo… Ambos nos lastimamos demasiado, nos hicimos mucho daño y logramos alejarnos…. No vengo a discutir… No vengo a pedirte perdón…. Solo he venido a decirte que aunque las cosas no se arreglaron en su debido momento… Yo creo que nunca es tarde…….Sabes? Esperé a que tú me llamaras, para poder hablar… Pero tu llamada nunca llegó….El esperarte… el pensar en ti… Borró mi apetito… Robó mis días de sol… y me fue venciendo poco a poco…. Sin embargo guarde Fe… y dije ‘él llamará’…. Más nunca lo hiciste….No te culpo pero sí te comprendo…. Sé lo que sentiste anoche… sé lo que te pasó, yo también lo sentía en ese momento, pero con mucho más dolor… Grité tu nombre mil veces… y grité mil veces perdón. Qué lástima que no me hayas escuchado… Qué lástima que no me hayas llamado… Pero, ¿sabes amor? Creo que nunca es tarde para perdonar y si te pedí que vinieras al parque fue para entregarte esto…. Ella le entregó en sus manos una cruz, la cual era símbolo del amor de los dos… Esta cruz es mi cuerpo… Esta cruz es quien soy… Te amo y quiero que la conserves contigo por el resto de tu vida….”

Él se quedó sin palabras mientras gruesas lágrimas resbalaban por sus mejillas…. La gente lo miraba y lo señalaban…. Alguien le preguntó:

- “Joven: está usted bien?”

Y él respondió:

- “Sí, ¿por qué?”

- “Lo veo caminar y lo veo llorar… Le sucede algo?….”

- “Nada, gracias, simplemente estoy conversando con ella…”

La persona que preguntó se retiró extrañada del lugar…

El acompañó hasta su casa a su ex novia, ella le pidió que por favor la esperara afuera y él accedió… Ella nunca lo hacía esperar en el patio… Se quedó 10 minutos esperando… y no regresaba. De pronto escuchó voces y vió salir de la casa al papá de ella, con cara triste y ojos llorosos… Lo abrazó y le dijo:

- “Se nos fue, se nos fue…….”

Una extraña sensación recorrió todo su cuerpo y entró corriendo a la casa, entró a la recamara de su ex novia… En ella se encontraba la mamá de ella… abrazada del cadáver de la chica, el cual reflejaba en su rostro una profunda tristeza.

El joven, con llanto y un nudo en la garganta, le preguntó a la Señora:

- “Qué sucedió? Dígame que sucedió…”

- “Dice el doctor que murió de tristeza… Ella dejó de comer… dejó de reír….No sabemos si el desamor la alejó de todo… No sabemos si el sentimiento de culpa la hizo infeliz… Te ha dejado esta carta…”

El comenzó a leer….

“Sabes amor? Yo también sentí lo mismo que tú…. El aire empieza a faltarme, Intento gritar pero no puedo, luces blancas iluminan mi habitación…me voy para siempre amor….Gracias por haber ido al Lago… gracias por estar aquí… Aunque en vida no me pudiste perdonar… Sé que ahora lo harás frente a mi…..”

El miró el cadáver…

Y sólo dijo:

- “Perdóname tú a mí……”

En el amor, en la amistad…en la familia… no dejemos entrar sentimientos mezquinos en nuestro corazón, como lo son el rencor, el odio, el orgullo, la ira, etc….

Aprendamos a perdonar y a pedir perdón No dejemos que mañana sea demasiado tarde…

Mírense a los ojos… y sientan lo bello que es “vivir y perdonar”.